Campaña de Sartosa: El combate de los condenados

¿Eres un auténtico trovador del viejo mundo?
Avatar de Usuario
Hiswesüle
Unidad Singular
Mensajes: 208
Registrado: 28 Sep 2014, 14:39

Campaña de Sartosa: El combate de los condenados

Mensaje por Hiswesüle » 07 Sep 2015, 00:42

Aqui os traigo el prefacio imperial a la última batalla, hasta el momento, de la campaña de Sartosa que venimos disputando. En esta ocasión el ejército imperial en Sartosa se enfrenta a sus antecesores, el ejército imperial inicialmente enviado a pacificar la isla y con el que se perdió contacto hace meses.
Este primer ejército enviado a Sartosa fue pasto de la influencia de la isla de los piratas: los continuos enfrentamientos con los pieles verdes rompieron la moral, la disciplina se relajo, y el constante contacto con los piratas y sus riquezas acabó corrompiendo al ejército imperial.
Para cuando los refuerzos imperiales llegaron, el primer ejército se había convertido prácticamente en una banda en la coexitían bribones de todo tipo con el puñado de infelices que aun conservaban un atisbo de disciplina y voluntad de cumplir con el deber que su augusta majestad les había encomendado. En cualquier caso pasto de horca para el nuevo ejército imperial recien llegado a la isla.
Ante esta situación el primer ejército imperial, ahora convertido en ejército rebelde empaquetó sus ganancias y posesiones y abandonó Sartosa y el resto de tierras civilizadas de la isla en dirección a una Cueva abandonada en la costa sur de Sartosa conocida como la Cueva de los Condenados.

Durante los primeros meses de conflicto estos rebeldes se vieron a salvo de la ira de sus reemplazos por que la Cueva quedaba dentro de la esfera de influencia del ejército Alto elfo. Pero el Tratado de Senelite, firmado tras la 2ª Batalla de las Colinas de Osso, dejó paso franco al ejército imperial para disciplinar a sus antiguos camaradas.
El relato, elaborado por mi adversario, nos sitúa en el campamento de las tropas imperiales, los Lealistas, la noche previa al enfrentamiento.

Espero que disfrutéis del relato así como del informe de batalla correspondiente.

"Desde un estrecho roquedo en la ladera del Pico Vigía, el Barón Ludwig von Dunkel, pertrechado con un rudimentario catalejo, escudriñaba atentamente los alrededores del campamento enemigo, situado a varias leguas de distancia en torno a las estribaciones de la montaña, junto a una lúgubre gruta tallada por el mar. El lento avance de las tropas leales desde las ruinas calcinadas de Senelite no había pasado desapercibido a los rebeldes, quienes habían tenido tiempo suficiente durante el estío para organizarse y reforzar sus precarias defensas. La resistencia que habían encontrado hasta el momento no iba a poder compararse con la que el Barón y sus hombres encontrarían al enfrentarse al grueso del ejército insurgente, que parecía bien dispuesto a batallar por sus posiciones y tesoros. Según los lugareños el lugar había servido durante siglos como refugio para temibles piratas y forajidos de todos los rincones del Viejo Mundo, y ya era hora de limpiar ese agujero de la escoria que lo poblaba. - ¡¡¡Sargento de Armas!!! - gritó a la par que bajaba y plegaba la lente. Su fiel subalterno se adelantó raudo desde un cercano corro de oficiales, cuadrándose junto a la montura del Barón. - ¡A sus ordenes! -

- Amigo mío... - dijo Ludwig, rebajando el tono marcial de su voz - ...bien parece que esos condenados nos estaban esperando desde hace días. ¡Mejor así!...por fin podremos administrar la Justicia del Emperador a esa piara de traidores...convoca a los mandos y al resto de agregados a mi tienda en dos horas.-
- Así se hará, mi General...justo estaba discutiendo sobre el plan de batalla con el capitán Lasbec... él opina que quizá debiéramos aprovechar nuestra ventaj......- El Barón agitó un brazo para hacer callar al veterano, al que dejó con la última palabra en la boca.
- Ahora no, Sargento......dos horas......mañana combatiremos de nuevo juntos, hombro con hombro, como en la "Campaña de Laurelorn". - zanjó con una mirada de complicidad, a la que Serge von Brücke respondió con un taconazo y un destello de felicidad en sus oscuros ojos.

Las tropas imperiales tenían a su alcance la consecución de una importante misión en la isla, y sin duda se alzarían victoriosas...pero, aún con la moral elevada, Von Dunkel no podía reprimir completamente algunas recurrentes dudas. En su fuero interno sospechaba que los Elfos pudieran estar ayudando en la sombra a los proscritos...o tal vez, sencillamente, el comandante rebelde no fuera tan inepto como se le había informado.-
"
Imagen 15.000+ ptos

Responder